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Relaciones sexuales: Un mundo de posibilidades y opciones

Muchas veces, cuando pensamos en sexualidad, lo primero que se nos viene a la cabeza es, generalmente, el coito, es decir, la introducción del pene en la vagina. Si nos quedamos con esta opción y hacemos que nuestras relaciones sexuales giren en torno a esto descubriremos, más tarde o más temprano, lo aburridas que pueden llegar ser, así como tener que sortear toda una serie de posibles inconvenientes (embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual, etc).

  Además, hay un amplio sector de la población que quedaría automáticamente excluido, puesto que en sus relaciones sexuales o bien no hay penes o bien no hay vaginas. Estamos hablando de la población homosexual sean chicos (gays) o chicas (lesbianas). En las relaciones homosexuales no nos vamos a encontrar con el riesgo de embarazo pero, dependiendo de las prácticas sexuales elegidas, también existe el riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual.

  Estos inconvenientes, tanto en las relaciones homosexuales como en las heterosexuales, son solucionables de una forma muy fácil: usando preservativo (o también una banda de látex para las chicas), que puedes encontrar en una tienda erotica o sexshop, aunque ya sabemos que no siempre los tenemos a mano y que su adquisición sigue siendo muy cara para la gente joven, no obstante, existe algún sex shop online en el que se pueden adquirir de manera asequible y con confianza, como por ejemplo barcelona sex shop. En cualquier caso, y a la hora de usarlo, hay una serie de recomendaciones que se deben tener muy en cuenta: 1)el condón es muy resistente pero, por ejemplo, es muy sensible al calor y eso puede estropearlo. Nunca los dejemos al sol o lo llevemos en algún sitio donde vaya apretado mucho tiempo (por ejemplo, en la cartera y en el bolso de atrás del pantalón donde solemos sentarnos). Es mejor llevarlo en un sitio holgado y en casa tenerlos en algún cajón o un sitio así. 2) Cómpralos siempre en farmacias o en condonerías. Las máquinas de los bares o discotecas (salvo que sean máquinas nuevas) o los condones de los supermercados pueden llevar mucho tiempo bajo luces o en sitios poco recomendables y es mejor prescindir salvo mucha “necesidad”. 3) La fiabilidad del condón (muy alta) puede bajar, sobre todo si no lo ponemos bien. Leamos siempre las instrucciones (no es necesario que sea en el momento…) y practiquemos evitando que se llene de aire el depósito (ese globito que trae el condón), que lo podamos rasgar con las uñas, anillos, pulseras, muñequeras de pinchos… 4) Por último un alegato ecológico. Nunca tiréis el condón al mar, el río, el monte, etc. Los condones no son biodegradables y nos cargamos la naturaleza. Por el mismo motivo no los tiremos al váter, y además, hay que tener cuidado ya que ¡LOS CONDONES FLOTAN!, y si no quieres que se entere nadie y lo tiras al baño pues igual la hemos fastidiado…

  Las relaciones sexuales engloban un montón de cosas, no solo coito. La sexualidad comienza con el nacimiento (e incluso antes), y sólo finaliza cuando finalizamos las personas. La sexualidad incluye muchas cosas: miradas, gestos, sensaciones, besos, conversaciones y las relaciones sexuales solo tienen un límite: el que la imaginación y la pareja nos marquemos. Si nos paramos a pensar durante cinco minutos todos los juegos o prácticas eróticas que nos pueden llegar a ocurrir sin necesidad de tener penetración, nos daremos cuenta de la gran cantidad de cosas que podemos compartir con nuestra pareja o parejas de forma muy divertida y satisfactoria, y evitando efectos secundarios.

  Como sabemos, fisiológicamente no es la penetración lo que más placer puede dar a las chicas. El órgano sexual más grande del cuerpo es… la piel. Tanto el cuerpo de las chicas como el de los chicos está lleno de zonas muy sensibles que nos pueden dar mucho placer. Y lo divertido está en buscarlas. Ya sabemos que las zonas genitales, acariciadas de forma adecuada (nada de brusquedades o prisas), nos pueden proporcionar mucho placer pero, ¿y el resto del cuerpo? ¿Dónde me gusta que me toquen? ¿Dónde le gusta a mi pareja que le toquen? Busquemos y compartamos, ya veréis la sorpresa que nos podemos llevar.

  Hay un término básico con respecto a las relaciones sexuales. Es el término OPCIONES. Todos y todas tenemos derecho a elegir que tipo de relaciones sexuales queremos mantener o no. Nuestra es la decisión de masturbarnos o no; de mantener relaciones sexuales con chicos o con chicas (independientemente de nuestro sexo) o no mantenerlas; de incluir el coito en las relaciones sexuales o no, etc. Y todos y todas debemos respetar las opciones con respecto a su vida sexual que toman las personas, del mismo modo que exigimos respeto a nuestras decisiones. Una aclaración: Lo que ya sabéis es que la homosexualidad no es una opción, no es algo que eliges (hoy soy no sé qué, mañana…). La homosexualidad es una forma de vivirse como persona sexuada, evidentemente tan respetable como la de vivirse como heterosexual. Diferentes matices, simplemente.

  No creáis que la tenemos tomada con la penetración. Puede ser divertida y placentera, igual que cualquier otra práctica erótica que apetezca en un momento dado, pero si no es un juego más que podemos utilizar o no (opciones) y solo nos quedamos con ella, pues vaya. Si bien la penetración está al alcance de cualquiera (eso se aprende enseguida independientemente que seamos más o menos listos o seamos animales humanos o no humanos), disfrutar de nuestros cuerpos ya nos exige preocuparnos un poco por descubrir, por compartir, por sentir, por practicar mucho “sexo oral” con nuestra pareja (sexo oral entendido como hablar de sexualidad aunque sin olvidar “el otro”… ya sabéis: opciones).

  Lo más importante, y probablemente lo único importante, es estar a gusto y disfrutar. Disfrutar de tu pareja o con tu pareja (estable o esporádica, evidentemente), no estar nunca con alguien con quien no te apetezca estar, compartir sensaciones, explorar, jugar y pasarlo bien. Hacer todo aquello que nos haga sentir bien y divertirnos. La sexualidad es un mundo de posibilidades por descubrir, lleno de OPCIONES. Exploremos, descubramos y juguemos, merece la pena.

 

¿Qué vibrador debería escoger?

En primer lugar necesitas preguntarte qué es lo que más te excita antes de ir a un sex shop. ¿Es la penetración?, ¿te gustaría probar algún placer anal?, ¿necesitas estimulación del clítoris para poder llegar al orgasmo? Cuando descubras que es lo que en realidad te enciende, entonces sabrás que tipo de juguete vas a necesitar.

Dildos: hay una diferencia entre un dildo y un vibrador. Los dildos sustituyen a los penes, mientras que los vibradores no. Los dildos son para aquellas que les encanta la sensación de ser penetradas y vienen en todos los tamaños y colores

Vibradores: la mayoría de las mujeres necesita algo más que la penetración para llegar al orgasmo, si eres de este grupo, un vibrador es lo que deberías tener. Un vibrador podría ser utilizado externamente y para penetración. Puedes escoger uno de multivelocidades y de diferentes pulsaciones que puedes adaptar a tu gusto, esto te llevará al orgasmo rápidamente.

Estimuladores de clítoris: Si es la primera vez que compras un juguete sexual esta es tu mejor opción. Pueden ser usados individualmente o con tu pareja mientras te penetra para aumentar tu placer, osa ayudará a probar cosas nuevas y salir de la monotonía.

Vibradores de Punto-G: si te sigues preguntando si existe el punto G puedes comenzar a explorarlo con estos vibradores.

Anales: para las mujeres que les gusta especialmente la estimulación anal.